El pastel de este bautizo ha sido muy especial. Muy especial porque hemos vivido todo el embarazo desde el principio, y muy especial porque los papás son unos amigos muy queridos.
Alba es la primera niña de Rubén y Llúcia, y aunque Rubén diga que Alba es la niña de sus ojos, os podemos asegurar que los ojos de Alba son del mismo celeste que los ojos de Llúcia. Es una preciosidad de bebé que no hace más que sonreir!
Cuando nos pidieron hacer el pastel sólo tuvimos dos pautas, que fuese blanco, y que el nombre de Alba fuese en unos cubos de fondant. El resto como cuando éramos pequeños en el cole: "dibujo libre".
Así que aprovechamos que las galletas eran un cochecito, y con el mismo cortante de galleta y pasta de goma formamos el carrito. Luego le hicimos un colchoncito y una almohada en fondant. A Llúcia le hacían gracia unos patucos, así que se los hicimos en pequeñito. Y un biberoncito. Modelamos el conejito, y adornamos con unos corazones de pasta de goma texturizados y los pespuntes en glasa.
Lo cierto es que hemos disfrutado mucho haciendo este pastel, y a Rubén y Llúcia les gustó mucho como quedó, así que nosotras encantadas de la vida.
Como una vez nos dijo una amiga: disfruta hasta de las malas noches, porque cuando no te des cuenta te están pidiendo el brillo de labios!!
El pastel es un bizcocho de vainilla humedecido con almíbar de frambuesas naturales, y relleno de crema de chocolate con leche, con pedacitos de chocolate negro y las frambuesas utilizadas para elaborar el almíbar.