jueves, 1 de noviembre de 2012

Pastel Mario Bros Hallowenn

Tenemos un vecino que se llama Carlitos y tiene cinco años.
Nos viene a visitar de vez en cuando.
Nos llama "la fábrica de galletas, la mejor del mundo", nos encanta Carlitos. Y anoche nos vino a visitar disfrazado de vampiro, estaba terrorífico!!
En el "truco o trato", obviamente, le dimos galletas.
 
Cuando Carlitos vio la tarta de Halloween se quedó encantado, pero ya le dijimos que la tarta era para un niño muy especial que se llama Unai.
Y es que, hace ahora justo dos años, nosotras empezábamos a hacer galletas. Y el primer encargo que tuvimos fue para Unai.
El año pasado le hicimos la tarta de la casa encantada, y este año hemos hecho una tarta de videojuego (mundo 8, menos mal que Marta entiende de ésto!).
 
Se hizo de noche. Al cerrar la puerta del taller, con ese frío que te cuesta un poco respirar porque se te hiela la naríz, vino de repente un olorcito a castañas asadas, a hoguera de chimenea.
 
Ese olor me recuerda a cuando éramos pequeños, cuando no sabíamos ni que existía Halloween a nueve horas de sol de nuestro país. Cuando mi abuela nos mandaba castañas gallegas desde una aldea de Lugo, y mi madre nos las asaba por sartenes, y casi nos quemábamos los dedos pelándolas, pero es que nos rechiflaban. Nadie quería boniatos, ¡éramos pequeños! preferíamos las castañas.
Ese olor, me recordó anoche, que aquí seguimos teniendo castañada.
Y hoy, día de todos los Santos, nos vamos a comer castañas gallegas a casa de mi madre. Sí, las de nuestra yaya María, la de Escairón.
 
Pero anoche fue Halloween.
Y ésta es la tarta que le hicimos a Unai con todo nuestro cariño.


2 comentarios:

Maria Jose Adan dijo...

Con tartas como esta y como la kitty dan ganas de celebrar si o si halloween. Que gusto mas exquisito hasta par esta tematica. Sois unicas. Besos

A punto de Cookie dijo...

Perfecto, como siempre.